Toni Cañete, doctor en Neurociencias y Profesor de Kundalini Yoga

Usted dice que somos como ratones…

La estructura de su cerebro es muy parecida a la nuestra, por eso podemos compararnos y sacar conclusiones científicas. Pero hay algo que nos diferencia y es clave: la conciencia, los estados emocionales. Aun así hemos comprobado que tanto para los ratones como para las personas la relajación y la reducción del estrés pueden ser clave en el desarrollo del Alzheimer.

Usted empezó a practicar Kundalini Yoga en 2008 para relajarse durante su tesis… y ahora quiere que se recete como terapia en las plantas de neurología de los hospitales.

Bueno, por ahora es una utopía y está claro que no interesaría a muchas farmacéuticas… Pero a mí como científico el Kundalini Yoga (llamado también “el yoga de la conciencia”) me ha servido para abrir la mente hacia la importancia del sistema energético y espiritual. Los tenemos que tener en cuenta en la sanación o por lo menos reconocer que sirven para mitigar los síntomas de enfermedades cognitivas.

Póngame un ejemplo.

Hay kriyas (series de ejercicios) que combinados entre ellos estimulan el sistema nervioso y energético y actúan directamente en la pérdida de memoria. Podemos llegar directamente a la glándula pituitaria para regular el nivel hormonal o la glándula pineal que es responsable de las fases del sueño/vigilia…Más ejemplos: las posturas invertidas como la vela sirven para mejorar la irrigación de la sangre hacia el cerebro. Los pranayamas (respiraciones) oxigenan las células del cuerpo y reducen el estrés. Incluso la meditación, con mudras (postura de manos y dedos) ayuda a ejercitar la coordinación física produciendo un efecto en el funcionamiento cognitivo. Créame, el yoga es una ciencia ancestral y sus beneficios están demostrados.

[ Seguir leyendo… ]

Esta entrevista fue publicada por Micebrina en marzo de 2018.

Ver página de Toni en Mindtraining