Alejandra Sánchez Yagüe escribe en magasIN un texto sobre como afrontar nuestras emociones como pilar fundamental de nuestro bienestar.

 

La gestión emocional es uno de los pilares de nuestra salud y bienestar y, en estos momentos de pandemia, es indispensable tener una gestión emocional adecuada si queremos evitar padecer ansiedad, depresión. También para no desarrollar conductas evitativas, que son todas aquellas conductas que desarrollamos para evitar situaciones que consideramos, de forma consciente o inconsciente, peligrosas; conductas compulsivas, que son todas aquellas conductas que nos llevan a comer, beber o hablar compulsivamente; o conductas de compensación, cuando encubrimos, de forma consciente o inconsciente, nuestras debilidades, frustraciones o incompetencias a través de la gratificación inmediata en otra área de nuestra vida.

Según Michael S. Gazzaniga, el padre de la neurociencia cognitiva y autor de El cerebro ético y ¿Qué nos hace humanos?, nuestras emociones son generadas por procesos físicos del cerebro, pero también influyen en ellas lo psicológico y lo social. Si bien sentir miedo es algo que se produce en nuestro cerebro de forma adaptativa e involuntaria con el fin de proteger nuestras vidas ante cualquier amenaza real (una persona que nos ataca) o imaginaria (miedo a quedarme sin trabajo), debemos saber cómo gestionarlo de la mejor manera posible, a través de las técnicas de afrontamiento.

Las técnicas de afrontamiento nos permiten responder de manera adaptativa a las emociones difíciles que nos generan los problemas y las crisis que nos suceden en nuestra vida.

Técnicas para mejorar

¿Quieres aprender algunas técnicas para mejorar en la gestión de tus emociones? Entonces te propongo que sigas estos consejos. ¡Toma nota y empieza a practicar!

1. No niegues tus emociones. Negarse a sentir miedo, envidia, rabia, tristeza o rencor es un mecanismo de defensa que usamos para no asumir nuestros problemas o para no aceptar esa parte de nosotros que no queremos ver. Recuerda: lo sano a nivel emocional es sentir todo tipo de emociones. Si te encuentras sintiendo celos o envidia, eso significa que eres capaz de “sentir”. Otra cosa muy distinta es “lo que haces con eso que sientes”.

2. No evites tus emociones. Si te sientes triste, no evites la tristeza a través de la hiperactividad y permítete vivirla desde la tranquilidad. Estar triste es lo más normal del mundo cuando has tenido una pérdida. La gestión emocional nos enseña a surfear las olas de las emociones, con sus subidones y bajones. Estar de bajón es, a veces, necesario.

3. No reprimas tus emociones. Cuántas creencias hay en nuestra sociedad que nos condicionan a reprimir nuestras emociones. “Los hombres no lloran” nos ha llevado durante décadas a reprimir el llanto, pero ahora las cosas están cambiando y, afortunadamente, hasta el mismísimo James Bond se echa sus lagrimillas en su última aparición en pantalla. Todos tenemos, afortunadamente, nuestro corazoncito y el agente 007 no iba a ser menos.

4. Localiza y observa la manifestación de las emociones en el cuerpo. El cuerpo y las emociones van de la mano. Por ello, cuando sentimos estrés, miedo o enfado, el cuerpo puede somatizarlo a través de contracturas, problemas digestivos o dolores de cabeza.

5. Practica el tacto tranquilizador en aquella parte del cuerpo en la cual sientes la emoción. Ahora que has observado la parte del cuerpo en la cual se ha manifestado la emoción, practica el tacto tranquilizador y tómate una pausa, llevándote una mano a la zona del corazón. Pon durante unos minutos atención a la respiración, sintiendo el tacto agradable y cálido de tu mano en el pecho.

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